Manifiesto Javier Couso

“Por una nueva legislatura de Javier Couso en el Parlamento Europeo”

El eurodiputado Javier Couso hizo público este lunes el manifiesto de apoyo a su candidatura de cara a las elecciones al Parlamento Europeo del próximo 26 de mayo.

El manifiesto, titulado “Por una nueva legislatura de Javier Couso en el Parlamento Europeo”, cuenta con el apoyo, entre otros, del exministro de Cultura de Cuba Abel Prieto, los periodistas Ignacio Ramonet, Rafael Poch-de-Feliu y Michel Collon, las escritoras Rosa Regás y Stella Callonia, el doctor en Ciencias Políticas Atilio Boron o el filósofo Fernando Buen Abad, entre otros.

Javier Couso hizo pública la semana pasada su decisión de postularse a su reelección como diputado en el Parlamento Europeo. Lo hará como cabeza de lista de la candidatura Revolución Ciudadana-Izquierda En Positivo y como parte de DiEM25-European Spring, el movimiento transnacional fundado por el exministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis.

Por una nueva legislatura de Javier Couso en el Parlamento Europeo

“Los pueblos, como los hombres, no se curan del mal que les roe el hueso con menjurjes de última hora, ni con parches que les muden el color de la piel. A la sangre hay que ir, para que se cure la llaga. No hay que estar al remedio de un instante, que pasa con él, y deja viva y más sedienta la enfermedad. O se mete la mano en lo verdadero, y se le quema al hueso el mal, o es la cura impotente, que apenas remienda el dolor de un día, y luego deja suelta la desesperación.“

José Martí

Europa atraviesa una encrucijada decisiva. En su seno, hoy en día, se bate entre la disolución controlada de sus estructuras comunitarias, o el recuperar su principio esencial y ser una fuerza de equilibrio, soberanía y dignidad de cara al mundo. Entre ir a remolque del desastre que en sí representa la política exterior estadounidense y superar la indefinición hablando y actuando con voz (y entidad) propia, frente a un orden global que sufre en este instante modificaciones dramáticas.

La Unión Europea, su Parlamento, tiene ante sí la decisión histórica de ser una fuerza de paz y equilibrio frente al caos, u obedecer a la lógica de excepción, ciega y brutal, con la que en este instante los Estados Unidos y la dictadura neoliberal emplean a socios y aliados para su supervivencia, en detrimento de absolutamente el resto de la humanidad, sin que Europa sea la excepción. 

Por mucho tiempo, el mundo ha sido testigo del exilio impuesto de una Europa que debió haber desempeñado un papel superior. Un papel que naturalmente se esperaba de ella. En su lugar, en los últimos tres lustros, hemos visto cómo la UE abjura de su rol y actúa como elemento de fondo en las dolorosas y disparatadas aventuras dictaminadas en otros lugares, en otras instancias políticas no elegidas con el voto, en cónclaves financieros, militares y “humanitarios”. 

Expediciones punitivas, “coaliciones” armadas fuera de su espacio geográfico, injerencia política en lugar de facilitación en la resolución de conflictos, el consenso acrítico del desmantelamiento que avanza entre las sucesivas crisis del capital; de migrantes y refugiados donde en su punto de origen exacto se encuentra la mano interventora de Occidente, con sus efectos ineludibles: las consecuencias de las guerras que se vuelcan hacia el continente, el socavamiento sostenido de los derechos, libertades y estado de bienestar conquistado a pulso luego de la devastación de los primeros tiempos de postguerra; la subordinación acrítica al liderazgo trasatlántico, el divorcio entre las prioridades del común a favor de la cifra, de la ganancia, de la alocada ilusión del “crecimiento” permanente. 

Se trata de una deriva con responsables directos. Nombres. De decisiones acordadas en donde se difumina la línea entre lo político y lo financiero, donde se proscribe la voz del electorado una vez realizado el voto y desechado el programa que lo convocó. Resultados. 

De esta realidad no se libra la izquierda. Por acción, por omisión, por impotencia, por connivencia, por imposibilidad de nombrar lo que debe ser nombrado con urgencia, a riesgo de ser la nota discordante. Trágicamente, de baza contrahegemónica pasó a compañero de viaje pasivo en la justificación y cobertura de las distintas operaciones de “cambio de régimen” en otras latitudes, sin poder señalar el lugar donde la intervención extranjera se une al austericidio doméstico. Cuánto se necesitan mutuamente. Cómo uno fabrica el lugar del otro.

En tiempos de desmantelamiento y fuga, los nombres, la responsabilidad y consistencia ante lo dicho, a la par de cómo se actúa, hacen la diferencia frente a lo que se calla producto de consensos implícitos o ausencia de cuerpo para cargar con las consecuencias de ir a contracorriente.

Frente a ese cuadro destructivo, la voz de Javier Couso como eurodiputado y vicepresidente de la comisión de política exterior del Parlamento Europeo ha demostrado esa ruta disidente, y a la vez, protectora de lo mejor que tradicionalmente se esperaría del foro regional: el retorno a su atributo soberano, al equilibrio y la buena vecindad entre las fuerzas globales en pugna, al respeto de la legislación internacional (con todos sus defectos, la única que tenemos para actuar) y en la denuncia a la destrucción que las decisiones incoloras, inodoras e insípidas que se toman en Bruselas tienen consecuencias claras en otros lugares del planeta, donde el dolor, el daño y el caos son una realidad tangible, concreta y rastreable. En el Sur Global.

Si algún papel claro ha jugado la izquierda dentro del Parlamento, este ha sido el de frenar definitivamente el cierre total, el apagón que del relato europeo impone el extremo centro y los fondos de inversiones, mientras que en su borde inconfesado se desborda en oleajes xenofóbicos, o la apertura acrítica y extrema, caldo de cultivo de una extrema derecha disruptiva en lo social e igual de ortodoxa en lo económico. 

Si debe buscarse esa nota discordante indispensable para la salud democrática, es ahí donde el silencio y la omisión no logran prevalecer. Es ahí donde se encuentran los puntos de partida contra el desastre que avanza; el paso a la contraofensiva política. Es desde ese lugar que al resto del mundo nos recuerdan el peso determinante que tiene la política exterior europea, en tiempos en que se ha hecho moneda corriente el concebirla como una instancia inocua e inefectiva. Cosmética y resignada. Nada más falso que eso. 

La mayor instancia deliberativa de Europa no puede darse el lujo de renunciar a sí misma, entrando sin anclaje alguno a la tormenta del momento. Del mismo modo que la indiferencia ante las amenazas más que concretas no es una opción, la constatación de la nueva realidad sociopolítica dentro del territorio comunitario debe ser asumida, no esquivada.

Son tiempos, insistimos, en los que lo hecho pesa más que lo simplemente dicho. El trabajo de Javier Couso puede hablar por sí mismo y no necesita traducción. En cinco años de legislatura, sus palabras, sus acciones, los intentos por derribarlo y el efecto de su obra podrá ser condenada por algunos, pero difícilmente puede ser ignorada sin esfuerzo. 

Ahora, de cara a las elecciones europeas de 2019, Couso lo hace a partir de una alianza que se presenta a partir de esas urgencias, y eso lo celebramos. Una alianza que desde abajo se construye con la voz de las organizaciones migrantes latinoamericanas en España y el voto de una base de izquierda que se niega a padecer la orfandad que han ido ofreciendo sus cuadros directivos. La primera organización que asume para sí la irrefutable presencia de las comunidades ecuatorianas, colombianas, bolivianas, en la vida diaria y ante las dificultades que se presentan en el panorama, en la Europa signada por el peligro de la xenofobia. 

Coherencia, consistencia, aplomo. Solidaridad efectiva, respeto a la soberanía, la paz priorizada desde lo político para la resolución de conflictos internos y externos. Todos estos elementos que ya han estado presentes desde su escaño y que bien merecen cinco años más de consolidación y ejercicio. 

Nosotras y nosotros, quienes abajo firmamos, apoyamos esta candidatura renovada y la reelección de uno de los pocos eurodiputados que nunca retrocedió en el combate diario, en el acompañamiento efectivo y crítico mientras denunciaba las nuevas pulsiones neocoloniales y subordinantes, en el no perder de vista que la paz, la dignidad y la independencia se pronuncian sin ambigüedades ni trancas políticamente correctas. 

Nosotras y nosotros, declaramos nuestro apoyo a Javier Couso para el Parlamento Europeo, y llamamos a todas y todos los votantes a restituirle la dignidad y sentido al ejercicio de su voto. Un voto que trasciende las fronteras políticas de Europa, y que es otro paso decisivo para custodiar todo lo humano que nos quieren secuestrar. 

Por ustedes, por nosotros, voten por Izquierda En Positivo-Revolución Ciudadana,
por la lista que encabeza Javier Couso. 

FIRMANTES

  1. Abel Prieto, escritor, exministro de Cultura de Cuba y Director de la Oficina del Programa Martiano (Cuba)
  2. Ignacio Ramonet, periodista, escritor (Francia)
  3. Atilio Borón, escritor, Doctor en Ciencias Políticas (Argentina)
  4. Stella Calloni, periodista y escritora (Argentina)
  5. Rosa Regas, escritora, exdirectora general de la Biblioteca Nacional  (España)
  6. Michel Collon, escritor y periodista , Director de Investigaction (Bélgica)
  7. Fernando Buen Abad, filósofo y escritor (México)
  8. Rafael Poch-de-Feliu, periodista y escritor (España)
  9. Rudolph El Kareh, profesor emérito, sociólogo y politólogo, especialista en relaciones internacionales (Libano / Francia)
  10. Juliana Marino, exembajadora Argentina en Cuba (Argentina)
  11. Irene León. Socióloga. Miembro del Consejo de ALAI y de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (Ecuador)
  12. Ángel Guerra Cabrera, periodista y profesor en Casa Lamm, miembro de la Red de Intelectuales y Artistas En Defensa de la Humanidad. (México/ Cuba)
  13. Alex Anfruns, periodista (Francia)
  14. Esther Quiaro, periodista (Venezuela)
  15. Hernando Calvo Ospina, escritor (Colombia/Francia)
  16. Gustavo Borges Revilla, analista político y periodista, director de Misión Verdad (Venezuela)
  17. Christian Rodríguez, psicosociólogo, antropólogo y Coordinador del Comité Internacional para La Paz en Venezuela. (Francia)
  18. Pablo Sepulveda Allende, médico y coordinador de la Red en Defensa de la Humanidad, capítulo Venezuela (Chile/Venezuela)
  19. Romain Migus, escritor, periodista (Francia)
  20. Paula Klachko. Lic. en Sociología y Dra. en Historia. Coordinadora de la REDH, capítulo argentino (Argentina)
  21. Katu Arkonada, analista político, Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad (País Vasco/México)
  22. Alicai Jrapko, coordinadora de la REDH, capítulo estadounidense (EE.UU)
  23. Carmen Bohórquez, escritora y filósofa, REDH (Venezuela)
  24. Omar González, escritor cubano, Secretaría Ejecutiva de la REDH (Cuba)
  25. Hugo Moldiz, abogado, periodista y profesor universitario (Bolivia)
  26. Banda Bassotti, músicos revolucionarios (Italia)
  27. Madelein García, periodista. (Venezuela)
  28. Nicolás Canosa, escritor y Director de relaciones internacionales del Centro de Estudios Nuestroamericano Chávez Kirchner (Argentina)
  29. Telma Luzzani, periodista y analista internacional (Argentina)
  30. Maria Guimaraes, escritoria (Brasil)
  31. José Antonio Egido, escritor y doctor en sociología (País Vasco/ España)
  32. Tania Díaz, Primera Vicepresidenta ANC, (Venezuela).
  33. Carolina Aedo, Vicepresidenta de Relaciones Internacionales del Partido Progresista de Chile (Chile)
  34. Ricardo Molina Peñaloza. Presidente de la Comisión de Ecosocialismo y Hábitat ANC (Venezuela)
  35. Susana Khalil. Activista e investigadora. (Venezuela-Canadá-Palestina).
  36. Óscar Adolfo Alvarado, Constituyente, sector cultura (Venezuela)
  37. Marisol Ciprián Sánchez. Funcionaria de la CDMX (Mexico).
  38. Eduardo Hernández, Comunicador Social, (Venezuela)
  39. Lilia Vera Ramírez, Cantautora (Venezuela)
Related Posts
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *